"hay una parte de la vida de travestis y trans que no se visibilizó"

Charla sobre la película "El laberinto de las lunas" y la aprobación de la ley de cupo laboral travesti trans.

Conversan Lucrecia Mastragelo (directora), Karla Ojeda (protagonista) y Marcela Butierrez (periodista invitada).





Marcela Butierrez: La idea es que tengamos un diálogo muy trasversal y compartamos experiencias. Me resultó una película muy movilizadora, anoche cuando la vi en compañía de un amigo, me movilizó muchísimas cosas y permanentemente se me venía a la cabeza, una figura que para mí ha sido central en el activismo trans y que se debería nombrar con más frecuencia que es Mariela Muñoz. No sé si es una figura que tuvieron en mente al momento de la creación de la película. ¿Cómo fue el proceso de la película?




Lucrecia Mastrangelo: yo no la conocí a Mariela Muñoz y ahora que lo decís, sí la vinculo totalmente a la película. Esto nace al conocer al colectivo travesti trans en un encuentro de mujeres que se hizo acá en Rosario. Yo estaba en un talleres de género, diversidad y tal, ahí conocí un montón de compañeras travestis. Algunas mayores, lo que me llamó la atención por el problema que tiene este colectivo, con una expectativa de vida de 40 años. Así que allí estaban ellas y me empecé a impactar mucho con los relatos que escuchaba, por la violencia que habían sufrido. En el mismo taller, pide la palabra una señora que era Gabriela Mansilla, la mamá de Luana, la primer niña en tener su DNI acorde a su percepción de género. Cuando escuché ese relato, yo nunca había escuchado hablar de infancias trans, era el año 2016, yo estaba involucionada como muchos de los espectadores. Cuando escuché ese relato dije: Guau ¡Que fuerza de madre! abrazar una infancia con todos los problemas que ella pasó. Dije: acá puede haber una película. Empecé a investigar en Rosario, con las compañeras travestis, hice varias entrevistas hasta que conozco a Karla, que es la actriz favorita jaja. Comenzamos a hablar porque ella justo estaba en este proceso de adopción. Yo no lo pensé como hacer un documental sobre la maternidad pero sí la historia me "cruzó", ella me dice "si querés conocer a otra madraza tenés que conocer a Mayra" Ellas se conocían de chicas, ahí fue que pude combinar en el relato las dos historias y la de Gabriela, que es la tercera.


Así nace la película y después pensamos en Susy Shock para que nos ayude a pensar, ella fue interviniendo con poesía, con arte, con los relatos, canta y hace chistes a través de sus intervenciones se va enhebrando un collar de sentidos de las historias que vemos.


En el mismo taller, pide la palabra una señora que era Gabriela Mansilla, la mamá de Luana, la primer niña en tener su DNI acorde a su percepción de género. Yo nunca había escuchado hablar de infancias trans, era el año 2016, yo estaba involucionada como muchos de los espectadores. Cuando escuché ese relato dije: Guau ¡Qué fuerza de madre!

M: Karla ¿Cómo fue tu proceso de participación en la película? Me conmovió muchísimo y me quedé pensando en torno al momento en donde comentan sus infancias, tanto vos como Mayra y esta idea de la desobediencia en la infancia. Es natural en los niños ser desobedientes y a me parece un concepto muy interesante el de la desobediencia para pensar cómo nosotras travestis habitamos el mundo.




Karla Ojeda: Yo soy travesti desde muy chica, de la ciudad de Rosario, formo parte de la comunidad travesti trans, que es una organización que viene militando desde el 2010. Cuando me crucé a Lucrecia y ella me pide que le cuente mí historia y este proceso de adopción con mi niña, pensé ¿Hay una historia? y como nosotras materializamos todo en el sentido político y que tiene que mostrar y visibilizarse le dije que sí, le fuimos dando forma a medida que transcurría este rol de actriz y mamá traba con la participación de Mayra que es mi amiga desde chicas, que lo contamos ahí en la película. Pensábamos ¿Para qué la peli, no? a los minutos de haberlo pensado fue darse cuenta que era una herramienta más, en una herramienta política que se pueda mostrar. No solamente hay una forma de maternar, que las trabas y trans también podemos ser madres. Podemos ser parte de distintas familias, no es que yo me salgo de las normas que están impuestas, de la hetoro norma, de la imposición, de los mandatos familiares que están impuestos. Esa fue la primera instancia de decir hacer la película, y además no solamente iba a estar Mayra sino Susy Shock, que nos conocemos hace mucho tiempo y su participación para mí era muy importante. Es una gran artista, es su escritura y en el andar es una militancia enorme la que tiene y es una grosa ¿Cómo decir no a un proyecto tan hermoso como este? Esto es un poco lo que viví con la película.


Hemos tenido devoluciones muy hermosas, por lo que significa, esta película sería importante llevarla a los niveles educativos y visibilizarla con todo lo que implica eso.


No solamente hay una forma de maternar, que las trabas y trans también podemos ser madres. Podemos ser parte de distintas familias, no es que yo me salgo de las normas que están impuestas, de la hetoro norma, de la imposición, de los mandatos familiares que están impuestos.



M: Otro punto que me llamó mucho la atención y que tienen que ver con lo que son mis temas de investigación, es que no son trabas de la ciudad de Buenos Aires y del cono urbano bonaerenses, tiene una potencia política particular porque hemos contribuido una narrativa muy centrada en Buenos Aires y muy poco se sabe sobre lo que pasa con las travestis en otros lugares. Particularmente, soy de Salta y ahora vivo en Buenos Aires pero todo mi trabajo de investigación fue en una región rural de Salta, en los Valles Calchaquíes. Creo que es muy movilizador ver el vínculo de las travestis con su comunidad cambia en estos espacios y de algún modo eso está reflejado en la película. En esa celebración hermosa del cumpleaños de 50 de Mayra. ¿Eso es una impresión que yo tengo o vos crees que es así, Karla?




K: Buenos es la capital y hay una centralización con la cuestión de militancia, nosotras las travesti trans aprendimos a abrazarnos entre nosotras. Esta cuestión que sucede con la población travesti trans siempre de que vive por fuera de la ciudadanía y el no poder acceder a los derechos civiles que tenían les otres y en eso hubo una unión y particularmente en mí tuvo mucho que ver, allá por el año 96, una se iba haciendo y había cuestiones que las vas aprendiendo en el transitar travesti y todas las violencias sufridas que tenía el colectivo y que pasamos: yo también fui presa, los códigos que faltan de aquí de la provincia. El no poder terminar el secundario por una cuestión de bullying, que hoy le ponemos ese nombre, pero esa discriminación y acoso. Ir a buscar un trabajo en plena transición y que te cierren la puerta en la cara, te pidan un curriculum y dejarlo debajo de toda la pila y te digan, ya te vamos a llamar y esa llamada nunca surgió. El hecho de sufrir en el mismo barrio la violencia machista: "Ahí va el puto" y tal, las risas y burlas. Estas cosas se sufren e impactan tremendamente en nuestras cuerpas y nuestras mentes, como quedan marcadas. Yo tuve la suerte de ser abrazada por mi papá y por mí mamá, yo creo que eso es muy importante porque todas estas violencias que te contaba anteriormente se replican en la casa. En eso de replicar tiene mucho que ver la violencia desde estado, el no poder acceder a la salud. La violencia institucional que ejercía la policía, en ese momento acá en Rosario, con grupos que se llamaba "moralidad pública" y otro "liga de la decencia", mirá los nombres que te digo. Uno estaba vinculado al Opus Dei y ellos eran los que decían lo que estaba bien y mal para ciudad. Allá por el año 96 nosotras decidimos agruparnos porque veíamos en la televisión la forma bizarra que se mostraba a las travestis en el programa de Mauro Viale, me acuerdo, donde veíamos a grandes militantes como Loana, De Micheli, Nadia Chazú, todas de Buenos Aires, donde comenzó la lucha. Entonces, nosotras decidimos agruparnos y denunciar a la policía local y logramos que destituyan al jefe de policía de la provincia, eso fue un gran logro. Fue por la forma en que nos trataba, nos acosaba y nos coimeaba en ese momento. Estábamos cansadas de la coimas, porque el único sustento era el trabajo sexual para sobrevivir, en ese entonces lo que defendíamos era el trabajo sexual porque creíamos que no teníamos el derecho de acceder a otra cosa, porque había exclusión de la casa a temprana edad y después no hay escuela.


En primera marcha que voy a Buenos Aires, en el año 96,conozco a Loana Berkins a la hermosa persona que era de tu provincia, no? salteña hermosa. Por primera vez, en cuestiones de género y construcción, pude poner en palabras quién era yo y qué era lo que sentía. Antes estaba esta cuestión hegemónica de querer ser rubia, tetona, flaca y descubrir que había otras pares que venían militándolo en capital fue maravilloso. Creo que está bien la descentralización y como ellas nos enseñaron a tejer redes y se fue expandiendo eso lazos amorosos de traba a traba donde pudimos construir todo esto que se fue dando. Me parece muy importante remarcar lo que nos pasó en el 2010 con el matrimonio igualitario. Yo con 50 años he transitado por muchos gobiernos y he vivido únicamente violencia, exclusión y segregación de lo que son derechos básicos. Entonces, comenzar la lucha, que la lucha venía de muchos años antes en el 86 con Carlos Jaúregui. Me acuerdo de una marcha en Rosario en el 96 que vino Loana y se la llevaron a todas presas.


Ir a buscar un trabajo en plena transición y que te cierren la puerta en la cara, te pidan un curriculum y dejarlo debajo de toda la pila y te digan, ya te vamos a llamar y esa llamada nunca surgió. El hecho de sufrir en el mismo barrio la violencia machista: "Ahí va el puto" y tal, las risas y burlas. Estas cosas se sufren e impactan tremendamente en nuestras cuerpas y nuestras mentes, como quedan marcadas.

M: Ese fue el encuentro lésbico trans del 96


K: Sí exactamente. Hubo un antes y un después de eso. En el 98 armamos unos juegos olímpicos con la única organización que existía en la ciudad, era muy graciosos, estamos muy visibles en la ciudad. La militancia comenzó a regir y se puso fuerte, acompañamos lo que fue la ley del matrimonio igualitario y en eso que yo hablaba de los gobiernos que transitaba me parece muy importante remarcar que hubo un gobierno popular y nacional que fue quien tuvo la voluntad política por primera vez con el matrimonio igualitario, que fue un paso para a seguir luego con la ley de identidad de género, la adopción, el cambio civil en el 2015 que pudimos adoptar y el cupo que para mí tiene un valor enorme, que tiene mucho significado sobre como impacta en la población pero sobre todo tener un derecho al que podemos acceder después de esperarlo tanto, primero fue un decreto y que pudimos transformarlo en ley porque obviamente fue una lucha nuestra, eso hay que remarcarlo siempre porque es una lucha propia donde nosotras hemos dejado un montón de compañeras nuestras en el camino. Todavía hay un promedio de vida de entre 35 y 40 años que es espantoso seguir hablándolo. Que tenga que existir un cupo es tremendo ¿Hay cupo para heterosexuales? ¿Por qué tiene que haber un cupo para travesti y trans? Porque hay una parte de la vida de travestis y trans que no se visibilizó y por eso llegamos a eso. la implicancia de tener un derecho básico como el trabajo, lo que transforma, lo que cambia y cómo impacta la implicancia que tiene en la vida de una travesti trans tener un trabajo registra, una obra social, manejar una tarjeta de crédito. estos abusos que se dan con la vivienda, el poder alquilar, te cobran siempre dos veces o más de lo que cuesta. El poder inscribirte en un plan social para acceder a una vivienda, son tantas cosas, el acceso a la salud con una obra social es maravilloso.

Aquí en la Provincia de Santa Fe estamos detrás del cupo provincial porque creemos que se debe abrir el registro. Nosotras con compañeras del colectivo trabajamos en la UNR y el año pasado entraron a trabajar cuatro personas travesti trans, para nosotras eso es un gran logro.


Todavía hay un promedio de vida de entre 35 y 40 años que es espantoso seguir hablándolo. Que tenga que existir un cupo es tremendo ¿Hay cupo para heterosexuales? ¿Por qué tiene que haber un cupo para travesti y trans? Porque hay una parte de la vida de travestis y trans que no se visibilizó y por eso llegamos a eso. la implicancia de tener un derecho básico como el trabajo, lo que transforma, lo que cambia y cómo impacta la implicancia que tiene en la vida de una travesti trans tener un trabajo registra, una obra social, manejar una tarjeta de crédito. estos abusos que se dan con la vivienda, el poder alquilar, te cobran siempre dos veces o más de lo que cuesta. El poder inscribirte en un plan social para acceder a una vivienda, son tantas cosas, el acceso a la salud con una obra social es maravilloso.



M: Me parece tan interesante estas experiencias al margen de la capital que Rosario viene teniendo una serie de trabajos de cine y pensaba en Cecilia del Valle en Canela, retrata otro aspecto distinto de la experiencia de las trans. Aquí siempre se nos retrataba, en la calle, como trabajadoras sexuales o como víctima en una situación super despotenciada. Tanto Canela como esta película nos retrata en una situación de potencia absoluto, en la capacidad de hacer, de discutir de participar de la ciudadanía. ¿Qué opinión te merece el film?


L:El desafío de la película era tratar de sacar de ese lugar del estereotipo, del prejuicio, mostrar las vidas humanas como son, sentirse que ellas sean narradas por ellas mismas. En todo mi trabajo cinematográfico lo hago, voy consultando el guion, qué hay que decir, esto lo ponemos esto lo sacamos, nos olvidamos de algo? siempre voy chequeando porque insisto que la película siempre le tiene que servir más al sujeto protagonista que a mí, en este caso que hago documental social. Rosario ha tenido estos materiales que son casi de una visionado obligatorio, a mí hay gente que ha dicho, che esto tiene que estar en las escuelas, para capacitación docente, claro que sí. Escuchar la vida de Loana Mansilla todas las cosas por las que ha atravesado, todavía estamos a tiempo y como dice Karla, es un colectivo que no tiene demasiado tiempo. Yo hago este cine de herramienta social, de transformación para que surja algún debate y visibilizar, lo que no se nombra no existe, lo que no se conoce no se puede amar entonces son fundamentales estas películas, para conocer, para querer, para lograr empatía.

Una vez en un cine, sale un espectador de ver la película y se me acerca un señor de unos 45 años y me dice: Usted la ve a Mayra? Yo quisiera que le diga que a mí me hubiera gustado que ella fuera mi mamá. Y vos a que te dedicas le pregunté, soy electricista, me dijo. No era alguien que venía del arte ni que sentía de una forma especial, un ciudadano común que sentía esa empatía. No se le hubiera cruzado si no venía la película. Encontrar la a morosidad con alguien que quizás en toda su vida no fue empático.


La película siempre le tiene que servir más al sujeto protagonista que a mí. Yo hago este cine de herramienta social, de transformación para que surja algún debate y visibilizar, lo que no se nombra no existe, lo que no se conoce no se puede amar. Son fundamentales estas películas, para conocer, para querer, para lograr empatía.

M: Dijiste algo que me parece que es una de las virtudes de la película, esto de que "lo que no se ama, no se conoce". Creo que una parte sustancial de la película es esa historia de amor tuya, Karla. Porque no posiciona a las travestis en el lugar de sujetos que pueden ser amados, que es algo que no pasa tan seguido, muchas de nosotras sufrimos la soledad, el maltrato, el que nos vean siempre fetichizadas como objetos sexuales y vos tenes una relación muy preciosa y construiste una familia en torno.


K: Estoy muy feliz, estoy muy contenta, Miguel es un compañerazo. En las relaciones monogámicas decir tengo un compañero después de 25 años es impresionante, igual con sus cosas de pareja de idas y vueltas. Pero la verdad es que con Miguel me sentí siempre muy amada y es mi compañero de vida para siempre.

Una vez estábamos en una charla con amigos y me pasó que le preguntaron a Miguel cómo se sentía, cómo estaba, esto fue al poco tiempo de salir. Digo esto incluso para salir de la peli, que son cosas hermosas las que dice, yo no las sabía incluso. Lucrecia lo preparó como sorpresa para mí. Lo vi cuando vimos por primera vez la película completa. Entonces lo que decía Miguel, la discriminación que sufrimos los que elegimos ser marido de las travestis trans, no? también las pasamos.


M: Hay una historia similar que me pasó en una cita con un chongo de tinder. Porque yo estoy en esa etapa todavía no encontré a mi compañerazo (risas). Salimos de esa noche y me decía yo no me considero homosexual porque no me gustan los tipos me gustan las chicas trans Pero mis amigos, mi familia, la gente, no me considera hetero tampoco. ¿Dónde estoy yo? ¿cuál es mi lugar? Cómo se llama lo que me pasa. Ahí me di cuenta que ni siquiera tenemos una palabra para pensar en el rol y el lugar que tienen los chongos en la vida. Porque definitivamente no forman parte de la heterosexualidad tradicional pero tampoco les hacemos parte de nuestra diversidad.