Bernarda es la patria

dirigida por Diego Schipani, producido y coguionado por Albertina Carri.

Mix de documental y teatro sobre el under de los 80, centrado en el artista Willy Lemos y la preparación de una nueva puesta de La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca.






La película deconstruye el binario de género a partir de Lorca y de los movimientos culturales del underground de Buenos Aires durante los años '80. Un documento compuesto de ideas, imágenes, recuerdos, anécdotas y sonidos de aquellos revoltosos e irreverentes años en Buenos Aires.


FICHA TÉCNICA

Guión y producción: Albertina Carri y Diego Schipani. Dirección: Diego Schipani.Dirección de fotografía y cámara: Federico Bracken.Diseño de sonido: Esteban Golubicki. Post producción de imagen: Katalina de las Carreras. Vestuario: Jesica La Torre y Mónica Toschi. Diseño de afiche: Martín Lehmann. Edición: Lautaro Colace.

Elenco: Willy Lemos Verónica Llinás, Fernando Noy, Ariel Farace, Víctor Anakarato, Mario Filgueira, Iván Moschner, Lalo Rotavería, Carlos Defeo, Emmanuel Miño, Virginia Garófalo, Cristián Jensen, Camilo Polotto, Carlos Scioscia, Vanessa Show, Tino Tinto, Gustavo Liza, Dany Duran, Mosquito Sancineto, Claudio Armesto, Guillermo Gil, Gustavo Moro, Marcelo Iglesias.


DIEGO SCHIPANI


Diego Schipani es egresado de la Universidad del Cine. Dirigió dos largometrajes en colaboración: Las Hermanas L. (2010, Competencia Argentina Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, Muestra Argentina de cine de Leipzig) y 8 Semanas (sin estreno comercial, ganadora del Fondo Metropolitano de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires 2008 y Competencia Nacional en el BAFICI 2009, obteniendo el Premio del Público como mejor película). Durante sus años de estudio y los posteriores, trabajó como director de arte, vestuarista y ambientador en cine y publicidad tanto en Argentina como en Perú; también participó en más de 17 cortometrajes en las mismas áeas. Trabajó como guionista de: Esa Extraña Dama, Cuarenta, Usted No Es De Aquí­, Hasta Después de Muerta, Las Hermanas L., 8 semanas, La Noche Del Lobo, No Es De Maricas Llorar, Una Vida, Más Fuerte, Por Favor, Sin Ti, Buscando a Lorenza. La Noche Del Lobo (2016) es su primer largometraje como director solista y también como productor junto a Saula Buenamente.

En 2015 trabajó junto a la cineasta Albertina Carri en Operación Fracaso y el Sonido Recobrado, una muestra audiovisual sobre posibles formas de hacer memoria. Ganadora de Mecenazgo 2015, que estuvo exhibida hasta el 21 de noviembre de ese año en el Parque de la Memoria.

En 2016 produjo también junto a Albertina Carri, el quinto largometraje de la directora: Cuatreros, que participó de la Competencia Latinoamericana de la pasada edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, con fecha de estreno el 2 de febrero de 2017 y que participó además de la 67º edición del Festival Internacional de Cine de Berlín en la sección Forum, de la pasada edición del festival de Las Palmas entre otros. Actualmente se encuentra en la producción, también junto a Albertina Carri, de No Es De Maricas Llorar, su cuarto largometraje. Un documental sobre el transformismo de finales de la Última dictadura militar y junto a Saula Benavente están trabajando en una próxima ficción: Más Fuerte, Por Favor con fecha de rodaje en 2018.

 

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Conversación con Diego Schipani


¿Cómo surgió el proyecto?

En 2012, entre tomas de una filmación hablando con willy surgió este proyecto. Me contaba cosas de su vida privada y profesional, lo que llamó enseguida mi atención. Le dije que algo debíamos hacer. Después en 2015 me presenté al Work in Progress de Astersico Festival Internacional de Cine LGBTIQ con un teaser. Parte de esa filmación está en la película.Al año siguiente presenté el proyecto al INCAA y en 2018 salimos a filmar. Un rodaje dividido en 4 etapas. Hubo un guion, pero al salir a filmar no se usó. Esta película necesitaba ser tan libre como lo que se cuenta. Sí hubo una idea inicial que se mantuvo todos estos años, contar esos años de explosión artística, de irreverencia y valentía, a los que se le sumó Lorca y su Bernarda Alba.

¿Cómo fue la investigación? ¿Tuviste dificultades, cómo las resolviste?

Vengo trabajando con Willy en todas mis películas, casi como un actor fetiche. Él me fue contando no solo su vida personal, sino también como fueron esos años, quiénes formaron parte, cómo era trabajar haciendo personajes femeninos durante la dictadura y el regreso de la democracia donde los códigos de faltas y contravención estaban vigentes y podían detenerte por estar vestido con ropa que no correspondiera a tu sexo. En esas charlas, que fueron varias, me ayudaron a comprender algo de esa previa del under, durante los 70, cuando Willy con 14 años empezó a trabajar con Vergara Leumann en La Botica del Ángel. Lorca y Bernarda surgen en charlas con Albertina cuando pensábamos como estructurar esta película transformista. Y digo transformista no solo por lo que se cuenta dentro de ella, sino porque desde su concepción y el resultado final lo es. Es una película que fue encontrando su identidad a lo largo de todos estos años. Es un pastiche de imágenes, relatos, anécdotas, armada con fragmentos, retazos de historias, de sonidos de materiales de archivo de Batato Barea, Alejandro Urdapilleta y Humberto Tortonese, por ejemplo, como lo que se escucha en esa urdimbre de sonidos en la primera escena del camarin cuando las hijas de Bernarda se preparan para el casting, o de material de archivo visual de Besos de Neón. Luego surgió la idea que tres directores dirijan esta versión de La Casa de Bernarda Alba: Fernando Noy, Verónica Llinás y Ariel Farace. Dos artistas nacidos en el under, como Noy y Llinás. Noy anterior a esos años, pero partícipe esencial de esa movida de los 80 y Llinás que surgió en aquellos años. La elección de Farace se acerca más a que quería una mirada que nada tuviese que ver con esos años, con ese movimiento, pero que pudise comprenderlo y así llevar a Willy a otros lugares de trabajo, con otra dinámica, otra metodología.

Dificultades hubo en todo momento, estamos en Argentina, siempre las hay. Y hacemos cine, mal llamado independiente, que se acerca más a un cine de batalla, de trincheras que a independiente. En ese panorama todo podía suceder y sucedió. Lo bueno y lo malo, pero había que seguir adelante y terminar esta película.

¿Cómo vivís este estreno virtual?

Muy tranquilo. La recepción por parte de la prensa es positiva y eso nos alegra mucho. Veremos qué le pasa al público. Esperamos que le pase algo, que podamos despertar conciencias. A las personas que transitaron esos años la puedan ver connostalgiasabiendo que hay situaciones que no deben repetirse y a las nuevas generaciones que pueda serviles para entender y defender su presente. Y que puedan entregarse a esas historias, que puedan conectar con ese mundo, que puedan saber algo más de nuestra historia reciente, que puedan ver el trabajo de maravillosos actores.

En este contexto de pandemia mundial ¿Cómo se puede establecer la

relación con los espectadores fuera de las salascinematográficas?

La posibilidad que está dando el INCAA de estrenar en la plataforma Cinear Play es maravillosa. Sobre todo en cuarentena. Creo que la gente se está acostumbrando a ver mucho cine en sus casas, en plataformas, en televisión o porque las descargan de internet. Creo que hay más posibilidades de visibilidad para una película chica como la mía en una plataforma como Cinear, a que esté una semana en el cine Gaumont por ejemplo y después pueda hacer algún recorrido en algún Espacio INCAA. Quizás lo que falta es más promoción de la plataforma por otros medios para que más gente la conozca. Después haremos festivales y cuando vuelvan a abrir los cines (espero que en un futuro no muy lejano) hacer un estreno en salas.

¿Qué opinás sobre el futuro inmediato del cine latinoamericano?

No sé. Acá en Argentina lamentablemente y afortunadamente dependemos del INCAA para poder producir películas. Vivimos en una eterna crisis económica que hace casi imposible conseguir inversionistas, coproductores o uno mismo como productor inversionista sabiendo que nunca se recuperará lo invertido. Creo que las coproducciones internacionales son una gran vía hoy para poder filmar.